Si creías que el aceite de oliva sólo era beneficioso añadiéndolo a tus platos preferidos o cocinando con él, estás muy equivocado. En la época de verano en la que nos encontramos puede ser un gran aliado para nuestra piel y nuestro pelo. Éstos sufren las consecuencias del sol, del calor, del cloro y del agua de mar.

Aunque nosotros estemos relajados y disfrutando de nuestras vacaciones o de nuestros momentos de descanso, la piel no descansa nunca y hay que cuidarla todo lo posible, ya que estará con nosotros hasta el final de nuestros días. Por ello, ofrecemos unos pequeños “tips” que harán que nuestra piel y pelo luzcan mucho más saludables.

 

  • Hidratante de labios: en verano los labios se resecan por la acción del calor y puede hacer que la superficie de nuestros labios se descame. En estos casos, nada mejor que aplicar un poquito de aceite de oliva con la ayuda de un algodón o una gasa. Si dejas que el aceite actúe durante unas horas, notarás que están mucho más hidratados y que lucen un aspecto más sano y atractivo.

 

  • Picaduras de insectos: todos hemos sufrido el ataque de este molesto bichito que viene a visitarnos en los meses de más calor. ¿Qué podemos hacer cuando nos incordia esa picadura y no tenemos una loción antimosquitos?. Algo que funciona para bajar el picor y la inflamación inicial es aplicar unas gotitas de aceite de oliva en la zona. Con este remedio tan sencillo podrás experimentar una mejora y, si la picazón persiste, podéis optar por colocar una gasa empapada en agua fría sobre la zona.

 

  • Cuidados tras la depilación: no es que solo nos depilemos en verano, pero sí es cierto que es la época del año en la que piel suele irritarse más tras este proceso y, como consecuencia, aparecen esos antiestéticos granitos y la piel adquiere una tonalidad rojiza poco favorecedora. Si nos depilamos con cera, puede servirnos también para retirar la cera que se haya quedado adherida a la piel, pero sea cual sea el método de depilación que empleemos, favorece la hidratación de la piel tras la agresión. Ahora bien, el aceite puede “asfixiar” los folículos pilosos y dar lugar a la aparición de los desagradables “pelos enquistados”, que se producen como consecuencia de la inflamación de los folículos. Por este motivo, se recomienda que no se abuse del uso del aceite ni de productos muy aceitosos o demasiado cremosos. Otro consejo que me gustaría dar es que no apliquéis el aceite en los pliegues de la piel, esto es, ingles y axilas, porque el sudor, unido a la acción del aceite, puede provocar el efecto contrario.

 

  • Mascarilla para el pelo: el cloro y el sol provocan daños en nuestro cabello, que suele secarse en exceso y comienza a enredarse y encresparse con mayor facilidad. En estos casos siempre funciona que, antes de lavarnos el cabello, utilicemos aceite de oliva a modo de mascarilla (también se puede mezclar con huevo o con miel para lograr una mayor hidratación). Tras realizar un suave masaje con la yema de los dedos en nuestro cuero cabelludo y en las puntas, procederemos a aclarar la mascarilla con agua (preferiblemente fría y, en su defecto, tibia) y lavarlo con nuestro champú habitual.

Fuente: https://es.blastingnews.com